DECÁLOGO DE UN PUFO…ZINCSHOWER 2014

DUHCA2

Como hemos ido anunciando, Glosobook ha participado este fin de semana en el ZincShower (ZS), que para quien no lo sepa es un sarao organizado desde la iniciativa privada. Su supuesto objetivo es promover los proyectos innovadores en el mundo tecnológico, relacionando ideas, proyectos e iniciativas, con capital y con motores de proyectos. Vamos, una especie de acelerador. Nada que ver con la realidad. A continuación expongo el verdadero decálogo del ZincShower (ZS), basado en la experiencia de tres días de glosobook y de otros muchos colegas con los que pudimos charlar.

1.  ZincShower elige los mejores 100 proyectos entre más de 800 que se han presentado (se supone, porque no se conoce el listado de candidatos). Como premio a los seleccionados, estas jóvenes empresas, en general con escasos recursos, se les permite acudir al ZincShower (ZS) a presentar su idea….previo pago de 250€…bonito premio

2.  No pasa nada, a cambio ZS promete a los promotores que podrán contactar y mostrar sus proyectos a posibles inversores. Un gran número de ellos, según anuncian a bombo y platillo.

3.  Se prepara un almuerzo con inversores para poder charlar con ellos de forma relajada, un cocktail de pié para facilitar el networking. 100 promotores se mueven de un sitio a otro de la sala, canapé en mano, intentando localizar a los ansiados inversores. No se sabe quienes son, no tienen ningún distintivo, por lo que a los que superamos los 40, se nos acercan ilusionados pensando que han conseguido “pescar” a uno. ¿Cuántos hubo, quiénes eran?…es el secreto mejor guardado. Entre unos y otros promotores se contaban sus proyectos de forma voluntariosa, intentando al menos tener la sensación infructuosa de compartir  ideas y de hacer algo útil.

4.  Pero bueno, no pasa nada, todavía quedan cinco minutos para “vender” los proyectos a los inversores en una breve pero se espera fructífera presentación. El momento estrella del evento, el “gran premio Shower”. En la sala, media docena de personas sin identificar te escuchan con desinterés. Nadie sabe si son inversores, ya que ni te los han presentado, ni están identificados, por lo que lo más probable, son personas puestas para hacer bulto por parte de la organización. No vimos ni  a uno de  ellos acercase después de una presentación a algún promotor para hacerle una pregunta. Entre tanto, el animador llamando micrófono en mano a los visitantes para que pasaran y se sentaran a escuchar, a cubrir huecos, vamos. ¿Eran esos los “inversores” que habían prometido?

5.  En fin, que se le va a hacer, tampoco aquí ha habido inversores, pero todavía queda una esperanza. Lo normal es que la organización haya organizado algún tour por los stand en función de las temáticas e intereses para que los “inversores” puedan charlar e interesarse más tranquilamente por los proyectos. En tres días no pasó ni uno de ellos. Lo único que se pudo hacer es atender a visitantes curiosos, lo que siempre es agradable, aunque nuestro público esté  en las redes, y a otros muchos que venían  a ofrecernos sus servicios.

6.  Al final quedó claro y la realidad fue muy tozuda. No había inversores, o eran tan pocos o de tan poco fuste que, para que no se notara el engaño, la organización del ZS prefirió no identificarlos. Corrijo! en el almuerzo vi a una tenaz promotora que consiguió hablar con uno de ellos ¿sería un inversor?. Un extranjero que no hablaba español, que oyó (dudo que escuchara) sin una sola pregunta,  dio las gracias por la exposición y continuó con su birrita y su montadito de jamón. Ni una pregunta.

7.  Todos estaban identificados, los promotores, la organización, los patrocinadores, hasta los visitantes, con su pulserita….pero no los inversores, los segundos máximos protagonistas junto con los “premiados”·

8.  Unos antes y otros después, todos nos dimos cuenta de que ZS2014 había captado a promotores ilusionados para que fueran los “monos de feria” que atrajeran público (pagaban por entrar), patrocinadores (un montón de ellos), con el siempre atractivo que para los medios representa este tipo de saraos. Y ya que estamos, debió pensar alguno, también les podemos sacar unos eurillos (250, en concreto, como ya dije), que de esto ni se enteran.

9. Sobre la feria, a pocas he ido u organizado tan caóticas. Una ingente y super apretada masa de mínimos stands de cartón. Su altura era tal que ningún visitante podía ver a dónde se dirigía o las señales que indicaban las diferentes zonas. ¿Señales dije?, que tontería, no había ninguna, nadie podía averiguar donde estaba la zona editorial, la financiera, la de cuentos, moda, diseño, etc. Por no estar, los stands no estaban numerados tal como aparecían en el plano de situación. Vamos que si alguien te encontraba era por puro azar, o porque en otra vida fue ratón de laberinto.

10. Pero no, no todo fue un caos. A poco que uno haga las cuentas entre patrocinadores, entradas de visitantes y cuota de los premiados, se da cuenta de que la organización hizo un gran negocio…a nuestra costa y a cambio de nada.  Y encima, pagamos por ello…menuda Shower de agua fría, ¡¡MENUDO TIMO!!

Se el primero en comentar